Conozca al perfumista: Kévin Mathys

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Nuestro equipo es una de las cosas más importantes para nosotros como organización. Entre bastidores, trabajan duro para seleccionar nuestras fragancias y aromas de calidad, liderar la innovación y ofrecer a nuestros clientes una experiencia increíble.

Kévin Mathys es un perfumista que trabaja en nuestra oficina de Dubái. Criado en la campiña francesa y acostumbrado desde niño a mezclar colonias, Kévin siempre ha sido un apasionado del mundo de los aromas. Tras estudiar en Montpellier con el mentor Sebastian Reuter, ahora también perfumista de CPL, se unió a nuestras filas como perfumista en la oficina de Dubái.

Hablamos con Kévin para saber más sobre su trayectoria, qué significa para él la fragancia y cómo cree que será el futuro del sector.

Empecemos por el principio. ¿Qué te inspiró a convertirte en perfumista?

Siempre me ha intrigado el olor, me fascina el hecho de que no podamos captarlo realmente. Cuando era niña solía experimentar con esto, poniendo rosas en agua para capturar su aroma. Siempre tenía montones de preguntas sobre los perfumes y quería saber por qué me atraían más unos aromas que otros.

¿Dónde perfeccionaste tus habilidades?

Empecé en casa, principalmente en mi tiempo libre, y solía pedir las materias primas por Internet para formarme. Luego me contrataron como perfumista en prácticas en Bell F&F, en Leipzig, donde permanecí tres años estudiando con dos mentores, uno de ellos Sebastian Reuter, que ahora también es perfumista en CPL Aromas. 

¿Qué ingrediente te gusta más utilizar?

Es bastante difícil elegir, pero probablemente mi favorito sería el aceite de vetiver de Haití por su potencia. Tiene muchas facetas: es amaderado, noble y cítrico, pero también cuero y terroso, lo que lo hace muy interesante para trabajar.

¿Cómo aplica sus propios aromas?

Citaría a Coco Chanel en este caso: «Dondequiera que te gustaría que te besaran». Me encanta aplicarlo también en el cabello.

¿Cuáles son tus pasiones fuera del mundo de las fragancias y cómo influyen en tu trabajo? 

Dibujar, la naturaleza, nadar, hacer senderismo y barranquismo. Cuando creo una fragancia, me gusta empezar con una imagen en mi cabeza; normalmente busco un nombre o una palabra que destaque. Una vez que lo tengo, empiezo a escribir mi fórmula.

Y, por último, ¿cómo crees que será el futuro de las fragancias?

Creo que la gente exigirá fragancias cada vez más ecológicas y también pedirá una mayor transparencia sobre los aromas. Esto podría significar que tendremos que informar a nuestros clientes sobre los ingredientes utilizados y cómo se obtienen y producen. 

Descubre más sobre nuestros creativos y talentosos perfumistas y cómo trabajan. 

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